Sin esperarlo, soy feliz : )

Hay días en que las cosas salen bien. Y la satisfacción, por suerte, dura más de un día.
El pasado jueves publiqué un post en Mis apis por tus cookies que me sigue haciendo sonreír, por los buenos comentarios que estoy recibiendo sobre él. En persona, en redes… Todo son felicitaciones.

happiness sad
Como tal vez no me lo esperaba, la satisfacción que siento ahora es mucho mayor.
Os invito a leerlo: se titula “Que nadie te obligue a ser feliz“, y empieza así:

¿Por qué no conseguimos ser felices, si leemos cada día en Facebook decenas de frases motivadoras, inspiradoras, que nos prometen un camino fácil precisamente para eso, para conseguir la felicidad?

Sigue leyendo. Espero que te guste :)

@SolSolSolillo

(Imagen vía mosoma en Flickr)

SinRedMedio en 2011… :)

El otro día recibí en mi e-mail un informe de WordPress con un resumen de los datos de este blog. Una bitácora que antes publicaba en otra página, y que migré en septiembre aquí, a SinRedMedio.

A pesar de no tener todo el tiempo que me gustaría para actualizarlo, estoy contenta con los datos que me muestra ese informe. Ojalá en 2012 pueda dedicar más tiempo a actualizarlo, nutrirlo y hacerlo crecer :)

números sinredmedio

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Aterrizaje

aterrizajeHe llegado a mi destino. A mis espaldas, nueve meses de escritura en el que ha sido mi primer blog. Ante mí, un futuro lleno de posibilidades.

El libro no está en blanco: he querido traerme conmigo todo lo que ya había hecho. Mis post, mis recuerdos, mis experiencias, mis aciertos y mis errores.

¿Por qué “SinRedMedio”?

Escribiré sobre medios de comunicación, sobre redes sociales, medios sociales, redes de comunicación y comunicaciones sociales. Sobre la red, y sobre los medios. Sin más. Ni menos. Escribiré sobre todo ello, junto y separado. Desde las ondas hertzianas hasta las ondas del WiFi. Y de las temáticas “punto cero”: 1.0, 2.0, ¿3.0?

He disfrutado del viaje. Ahora espero que todos disfrutemos de la estancia.

Cuando el retargeting se convierte en obsesión

El retargeting es una forma de publicidad que muestra los anuncios en las páginas web en función del comportamiento de navegación anterior del usuario. Es decir, si visitas una página web y ojeas sus productos (sin necesidad de finalizar el proceso de compra), verás anuncios de esa marca (de ése u otros productos, en función de lo elaborada que esté la estrategia) en los banners de numerosas páginas.

La idea me gusta: si un usuario ha mostrado interés por un determinado producto, la probabilidad de que haga click en el banner y finalice el proceso de compra es mayor, porque ya se presupone un interés. Hasta ahí genial, especialmente desde el punto de vista del Marketing.

Pero como usuario, mi experiencia está siendo bien distinta.

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El valor de las encuestas online

Desde hace unos días está disponible en España la aplicación Facebook Question, que permite desarrollar encuestas dentro de la red social y compartir los resultados, promoviendo así la viralidad de este tipo de contenidos (tu voto aparece en el muro de tus amigos). Ya se están empezando a ver las primeras muestras de esta aplicación:

En otros casos se dan más opciones de respuesta:

Y, en algunos casos, lo de la múltiple respuesta se les ha ido de las manos…:

¿Realmente alguien completará esta encuesta, con 102 opciones de respuesta? Supongo que poca gente la habrá completado… Eso sí, han conseguido más de 570.000 votos, no está nada mal;)

Facebook ha sabido ver esa necesidad en los usuarios de conocer la opinión de los demás, especialmente si nos referimos a las marcas. Las encuestas han existido siempre, tanto en el “mundo offline” (encuestas telefónicas, etcétera) como en la red. Y los medios de comunicación (que al fin y al cabo, es de lo que quiero hablar en este blog) han sido conscientes de ello.

En primer lugar, obviamente, las encuestas sirven a los medios para recoger datos de audiencia (me estoy refiriendo al Estudio General de Medios en particular). Pero también pueden ser planteadas por los propios medios para conocer la opinión de su audiencia sobre sus contenidos, y potenciar la participación en estas encuestas tanto dentro de Facebook como en su página web.

Lógicamente una encuesta online no es un estudio científico exhaustivo, ya que los que respondan a las preguntas no tienen por qué ser representativos de la población y los datos no se pueden extrapolar, pero creo que las encuestas ayudan a poner de manifiesto las tendencias más relevantes. Si has introducido algún cambio (un nuevo programa, un nuevo horario…) y tus seguidores responden negativamente, aunque la muestra no sea representativa deberás replanteártelo.

Pero también los usuarios, frecuentemente, crean sus propias encuestas, y en ocasiones preguntan sobre las marcas. Y es interesante ver lo que responden.

¿Conoces las listas del diario 20 Minutos? ¿Has buscado tu marca para saber qué dicen de ella y qué han votado? En esta pseudo-red social que lleva funcionando varios años (he encontrado listas de 2007), los usuarios plantean preguntas y posibles respuestas, que reciben votaciones de entre 1 y 5 puntos. Los demás usuarios votan (previo registro), comentan las preguntas o las respuestas, y pueden compartir los resultados (de ahí que me haya referido a esta página como pseudo-red social, por las posibilidades de compartir, comentar y recomendar que ofrece) en otras redes sociales (más allá de Facebook, Twitter o Menéame).

Hay listas de todos los temas y para todos los gustos, más o menos elaboradas, pero algunas incluso incluyen vídeos sobre las respuestas:

En el caso de las emisoras musicales, por ejemplo, hay múltiples listas: para elegir qué emisora es la favorita de la gente, quién quieres que actúe en un determinado concierto, o, incluso, “lo que más os toca las narices de Kiss FM” (posibles respuestas: que siempre salen las mismas canciones, que nunca sale la canción del cantante/grupo que más me gusta, la gran cantidad de anuncios entre bloque y bloque de canciones, que siempre que pongo la emisora está saliendo la canción del cantante/grupo que menos me gusta, o la información). También se han creado ránkings sobre las mejores cadenas de televisión, las mejores series, actores, etcétera.

Los internautas preguntan sobre las marcas, sin estar vinculados profesionalmente con ellas: lo hacen simplemente porque les gusta, porque quieren saber la opinión de la gente: es el valor de la prescripción, la importancia de la recomendación por parte de otros usuarios. Si la mayoría opta claramente por una opción, ¿por qué yo no? El que haya cierto consenso en torno a una respuesta puede hacer que me decante por esa elección. Luego ya la decisión final depende de cada persona.

En forocoches.com se planteó en abril una “macroencuesta” para preguntar a los usuarios del foro qué emisoras tienen sintonizadas en sus coches. Las respuestas:

Siempre hemos querido saber lo que piensa la gente (tanto nuestros amigos como nuestros clientes / espectadores / internautas en general), y solemos tener en cuenta la opinión de quienes nos rodean a la hora de tomar una decisión. Gracias a las encuestas, como personas, podemos saber a qué grupo pertenecemos (si actuamos u opinamos como la mayoría, o si somos de los que llevamos la contraria, la “excepción que cumple la regla”).

Y gracias a las encuestas, como marcas, podemos saber lo que opinan de nosotros, cómo nos ven en relación con la competencia, qué deberíamos cambiar, qué gusta y qué no gusta de nuestro negocio… Ahora, con Facebook Questions, será más fácil, ya que la encuesta aparecerá directamente en el muro de nuestros seguidores (y de sus amigos, una vez respondan) dentro de la red social.

Eso sí: no plantees preguntas a diario para conocer la opinión de tus seguidores, porque si constantemente pides su opinión mediante encuestas, transmitirás una imagen de inseguridad y falta de confianza en tu marca.

Youtube: en busca de la calidad y la rentabilidad

Renovarse o morir” es la nueva obsesión de Youtube, que, en vista de que cada vez se consume más vídeo online, quiere convertirse en el rey de este tipo de contenidos. Es una marca consolidada, asociada a la democratización del vídeo y al intercambio de lo audiovisual a nivel masivo. Pero tiene dos problemas: la calidad de sus contenidos y la maximización de su rentabilidad.

1. CALIDAD

En cuanto a su imagen, Youtube es conocido como una plataforma de vídeos “de mala calidad”, domésticos, que no cuidan la producción y que suelen ser sobre contenidos frikis, morbosos, más o menos absurdos e intrascendentales. Para posicionarse como plataforma de vídeo serio y de calidad, han lanzado varias iniciativas:

Youtube Live: emisión en directo (en streaming) de conciertos (U2, Bon Jovi, Alicia Keys…), eventos deportivos… La principal ventaja que tiene este servicio es que te permite crear un calendario donde anotar las alertas, de modo que el programa te avisa de que va a comenzar una emisión que tú has marcado como relevante. Se acabó eso de perderte un programa porque no te acordaste de que iba a emitirse…

- Youtube World View: “Tú preguntas y los líderes del mundo responden“, una exitosa iniciativa protagonizada por los presidentes de varios países, que permite a los ciudadanos plantearles sus preguntas. Os dejo el link a la entrevista de Zapatero, protagonista de la entrevista de Abril.

- Canal de “El Quijote: una recopilación de vídeos que componen una lectura mundial de la obra de Cervantes.

2. RENTABILIDAD

De poco te sirve ser el rey del vídeo en Internet si apenas obtienes ingresos por ello. De ahí que se lanzara en enero de 2010 Youtube Rentals: Youtube como el videoclub del siglo XXI. 

 Hoy se ha sabido que Youtube ha llegado a un acuerdo con las principales majors estadounidenses (Sony Pictures Entertainment, Warner Brothers y Universal, y podría estar en negociaciones también con Lionsgate y Kino Lorber) para ofrecer sus películas en este servicio “on demand”. Algo similar está haciendo Warner con Facebook (alquila sus películas en esta red social, y se paga con Facebook Credits), y compiten con servicios ya consolidados como iTunes (de Apple, que cuenta con el acuerdo de Fox, Disney, Warner Brothers, Paramount, Universal, Sony, MGM, Lionsgate y New Line) o la exitosa Netflix.

Desde enero de 2010, en Youtube Rentals se pueden alquilar algunas películas que se estrenaron hace años, como “Scary Movie 4″, “3:10 to Yuma” o “Saw”, por 2 dólares, aunque los precios de otros títulos oscilan entre 0,99 y 19,99 dólares. Además, podrían estar estudiando la posibilidad no sólo de alquilarlas, sino también de vender películas a través de Youtube.

Disney, Paramount y Fox no quieren ofrecer sus contenidos a Youtube porque consideran que este servicio favorecerá la piratería.

"Y Google ¿cómo lo haría?" (II): la industria del entretenimiento según Jeff Jarvis

En “Y Google ¿cómo lo haría?“, Jeff Jarvis plantea en qué aspectos deben cambiar las empresas para adaptarse a las nuevas reglas creadas por Google (“hagas lo que hagas, Google lo acabará haciendo mejor que tú y además gratis; ¿estarás preparado?”). En el post anterior hablaba de cómo pueden adaptarse los periódicos a estos cambios; veamos a continuación lo que propone para la industria del entretenimiento (cine, televisión, radio…).

Googlewood: el entretenimiento se abre

“El entretenimiento se ha construido en la economía de las superventas: los éxitos son enormes y todo lo demás es el precio que hay que pagar por jugar a las probabilidades. El sistema ha sido largamente alimentado por la escasez (…). La audiencia fue agrupada para consumir un campo limitado de opciones, y los ganadores fueron los productos que llamaron la atención de la mayoría de la gente”.

“La economía de la abundancia -la masa de grupos, la gran cola- ha abierto modelos de negocio en el sector del entretenimiento en modos que no habíamos visto desde las últimas olas de nuevas tecnologías de medios: grabación de sonido, películas, emisión de programas. Hoy podemos ver lo que queramos. Demonios, podemos hacer lo que nos dé la gana. Será cada vez más duro volver a los superéxitos, porque hay mucha más competencia para nuestra atención. Pero también será posible producir más entretenimiento que a más personas les guste. Ésta es nuestra nueva abundancia”.

(…) “Cualquiera que sea bueno en algo puede aspirar a ser monarca en algún o en muchos medios. No serán tan grandes como Stern, Jon Stewart o Steven Spielberg. Pero en una era post superéxitos, en una economía donde lo pequeño desbanca a lo grande, ya no necesitan serlo”.

(…) “Esa nueva relación que tenemos, en palabras del profesor de la Universidad de Nueva York, Jay Rosen, “la gente antes conocida como “audiencia” ahora es colaborativa. No me refiero a qwue cada uno vayamos a elegir el final que más nos guste de una película. No quiero eso. Escribir el final es trabajo del guionista. Pero el entretenimiento se está convirtiendo en colaborativo. Cuando LonelyGirl15, la saga de una adolescente hablando sobre su horrible familia vía webcam desde su habitación, se han convertido en un fenómeno en YouTube, donde lo más fascinante no son los vídeos de LonelyGirl sino lo que sus seguidores hicieron a su alrededor preguntándole cosas, respondiéndole, afectando por supuesto el curso narrativo. Cuando se descubrió que LonelyGirl no era real sino que era ficción, los vídeos de su audiencia, algunos mostrándose enfadados o decepcionados, fueron cautivadores. El arte fue el conjunto de los trabajos de todos, creadores y audiencia. El arte fue interactivo (…)”.

“El entretenimiento puede ahora romper sus viejas formas. Una comedia ya no necesita durar 22 minutos (más ocho minutos de anuncios). Las películas pueden convertise en series. Los programas pueden ser colaborativos. El talento puede venir de cualquier parte. Las audiencias son distribuidoras de contenidos. Podemos ver el entretenimiento en cualquier sitio”.

“Hollywood, particularmente la televisión, no ha sido ciego a este cambio y ha aprendido de la industria musical, que estalló tratando de mantener el control en un mundo incontrolable. Las cadenas de televisión podrán salvarse a sí mismas porque se atrevieron a romper sus propias reglas. La ABC quería dañar a sus distribuidores, las cadenas locales, cuando emitió programas por Internet y los puso a la venta en iTunes. NBC y Fox crearon un impresionante reproductor llamado Hulu, y en el Reino Unido, la BBC puso en marcha su equivalente iPlayer. Como Google, ellos han aprendido a pensar de forma distribuida”.

“¿Qué aspecto tendrán los estudios de Hollywood y las cadenas de televisión en la era de Google? Por una parte, no cambiarán: aún seguirán rezando para tener superéxitos y estrellas que las protagonicen. En el nivel más alto, la economía de las grandes celebridades es bastante inmutable porque sólo puede haber cierto número de grandes estrellas a la vez. Pero por debajo de esa realidad veremos cada vez más, pequeñas celebridades con muchas variaciones de la ley de Andy Warhol: todo el mundo es famoso durante quince clics, enlaces, mensajes de Twitter o en YouTube. La fama, como el talento y la audiencia, ya no es escasa”.

(…) “El entretenimiento será cada vez más una experiencia social. A pesar de que aún quiero que los guionistas hagan su trabajo y pulan las historias, esto no quiere decir que no quiera ver a otras personas remezclando programas y películas. En el pasado, en la controlada manera de pensar, remezclar era una violación del copyright. En la nueva era abierta de modelo distribuido, así es como te unes a la conversación. (…) Quizás esto sea en lo que se convierta el entretenimiento: una chispa que despierte la creatividad y atraiga no sólo a audiencias, sino también a comunidades de creación en un millón de Hollywoods” .

"Y Google, ¿cómo lo haría?": Los periódicos según Jeff Jarvis (I)

Quiero unirme a la celebración del Día del Libro, 23 de abril, recomendando uno: “Y Google ¿cómo lo haría?“, de Jeff Jarvis (Ediciones Gestión 2000, 2010), en el que el popular periodista nos plantea la necesidad de que adaptemos nuestra forma de pensar a las nuevas “reglas” que están cambiando los modelos de negocio: como dice la crítica de Chris Anderson, “Google no es sólo una empresa, sino una nueva forma de pensar“.

Por eso, quiero reflejar aquí algunas reflexiones interesantes propuestas en este libro sobre cómo deben cambiar los medios de comunicación ante esta nueva corriente de pensamiento. En este post citaré cómo propone Jarvis que se adapten los periódicos a este nuevo mercado, y en un segundo post haré referencia a sus ideas sobre los cambios en la industria del entretenimiento.

Google Times: los periódicos después del papel

“¿Y si los periódicos entregaran la mayor parte de su trabajo a Google? (…) En publicidad, Google es claramente el ganador. Entonces ¿por qué no externalizar la distribución, la tecnología y una buena parte de las ventas de publicidad a Google como plataforma para que el diario pueda concentrarse en su trabajo real, el periodismo? Roussel siguió la regla clave de este libro: “Decide en qué negocio estás”. Lancé el mismo reto al día siguiente a su competidor, The Guardian, donde trabajo y donde ofrecí una serie de seminarios sobre el futuro del periodismo. Mi tarea era proponer diez cuestiones que los periódicos deberían formularse. La primera: ¿qué somos? Los diarios ya no deben verse a sí mismos como productores o distribuidores. ¿Están en el negocio de la información? Eso debe parecer muy obvio, pero cuando la información puede ser rápida y fácilmente convertida en una commodity, ésta es una posición peligrosa. ¿Están entonces en el negocio de las comunidades como Facebook? No demasiado; pocos periódicos posibilitan a las comunidades organizarse por sí mismas. ¿Están en el negocio del conocimiento como Google o Amazon? Todavía no, no se han puesto a sí mismos en la posición para saber lo que sus lectores saben. Al final, urgí a los periódicos a convertirse en plataformas para grandes redes de noticias, pero no han llegado todavía a ese punto”.

“(…) Para las organizaciones de noticias no es tan sencillo hacer la transición a lo digital como simplemente llenar páginas web. Esta transofrmación les requiere reinventarse a sí mismas – cómo piensan sobre sí mismas, cómo deben operar, cómo deben relacionarse con el público, cómo pueden hacer dinero – y deben hacerlo rápido. Jeffrey Cole, del Annenberg School’s Center for Digital Future, de la Southern California University, llegó a la conclusión, en una encuesta realizada en 2007, que la gente joven de entre 12 y 25 años “no leen nunca el periódico”. Nunca. Philip Meyer escribió en 2004 en su libro The Vanishing Newspaper que si las tendencias actuales continúan, el último periódico será publicado en 2040, y esa caída no ha hecho más que pronunciarse desde entonces. Esto no es un simulacro”.

“El impacto que tiene Google es más directo e inmediato sobre los medios que en otras industrias, a pesar de que se acerca también su turno”.

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El autor plantea las reglas de Google a las que han de adaptarse los periódicos, que, de forma resumida, son las siguientes:

1. “Los átomos son una lata“: los periódicos nacieron con la ventaja competitiva de poseer los medios de producción y distribución en masa, pero ya no estamos en una economía basada en la escasez de contenidos: lo impreso supone una carga económica insoportable. Mientras los lectores migran a Internet, el dinero desaparece de los quioscos.

2. “Piensa de manera distribuida“: la gente está encontrando sus propias vías hacia las noticias a través de nuevas rutas: los blogs de sus amigos, agregadores como Google News o Daylife, sitios webs colaborativos como Digg, enlaces en Facebook o Twitter, aplicaciones en teléfonos móviles y quién sabe qué será lo siguiente. Cita Jarvis a un estudiante universitario, quien dijo en 2008 en The New York Times, “si la noticia es tan importante, ella me econtrará”. Las organizaciones de noticias deben dejar de verse a sí mismas como destinos y empezar a verse como servicios, distribuyendo fuentes web, ofreciendo su contenido a redes de sitios web, llevando sus noticias ahí donde está la gente.

3. “Sé una plataforma; únete a una red“: ya no puedes hacerlo todo tú solo nunca más. Uniéndote a redes colaborativas puedes obtener ayuda (por ejemplo, de los lectores para completar historias, involucrar al público en el negocio). Afirma Jarvis que “El Santo Grial para los diarios online, inalcanzado por el momento, ha sido la idea de las redes de noticias hiperlocales colaborativas: ejércitos de vecinos blogueros que recogen y comparten noticias y fotos de sus juntas escolares y de sus ferias callejeras. Han sido muchos los intentos de llegar a este objetivo como tantos los fracasos”.

4. “Colabora“: cocrea, renuncia al control sobre algunos activos para que los colaboradores puedan remezclar, añadir y distribuir el contenido. El periódico obtiene más contenidos y consigue que hablen de él, que es como se conseguirán nuevos enlaces, lectores, atención y lealtad.

5. “Escucha bien“: los periódicos deberían crear las vías para que el público diga qué necesita saber y asignar el trabajo a los periodistas. Los lectores saben qué es aquello que quieren saber. Los periódicos necesitan medios, como MystarbucksIdea, para reunir ideas sobre qué investigar o qué temas seguir. Ahora el público es el jefe.

6. “Internet mata la ineficacia“: recuerda Jarvis que cuando Rupert Murdoch adquirió The Wall Street Journal se quejó de que tocaban 8’25 editores para cada noticia, y en The New York Times hay tres editores por cada autor.

7. “El mercado de masas ha muerto. Larga vida a la masa de pequeños colectivos“: los periódicos ya no hacen solamente un producto de masas (el periódico) sino que también producen servicios de noticias para intereses segmentados, locales y comunidades. Lo pequeño desbanca a lo grande.

8. “Una organización eficaz“: los periódicos pueden cerar plataformas donde los barrios, pueblos, colegios, clubes o personas con intereses en común puedan compartir lo que saben y los editores puedan hacer brotar noticias de esas informaciones.

9. “Ten cuidado con la vaca lechera en la mina de carbón“: la demanda de noticias no va a desaparecer; está creciendo. ¿Pueden los diarios inventar estos nuevos productos con sus culturas empresariales? Repiensa todo: ¿qué es una noticia? ¿es una página sobre un tema la mejor manera de cubrir las noticias locales? ¿Cómo deberían ser recogidas las noticias? ¿Cómo deberían ser compartidas? ¿Cómo deberían ser financiadas? “Estimula, posibilita y protege la información”.

Así concluye Jeff Jarvis este apartado:

“¿Qué aspecto debería tener un periódico si ya nunca más será un periódico? Se asemejará más a una red con pequeños equipos de reporteros y editores aportando las informaciones más esenciales y recuperando valor por ello. El periódico 2.0 funcionará con el apoyo de grupos de blogueros, emprendedores, ciudadanos y comunidades que recogerán y compartirán noticias. Un periódico no será nunca más prensa escrita que se convierte en dinero. Será más bien una red que podrá llegar a ser más grande de lo que han sido los periódicos en años, alcanzando de forma más profunda a sus comunidades, teniendo más impacto y añadiendo más valor. Para llegar ahí se tiene que actuar en pequeña escala pero pensar a lo grande y ver el mundo de forma diferente”.

Elecciones 2.0

Arranca la campaña electoral, y los periodistas se están poniendo manos a la obra: ya han creado sus perfiles en las redes sociales, desde donde poder seguir la actualidad política. Atrás queda la eficacia de los mítines: es más fácil y directo llegar al ciudadano directamente en su ordenador.

Dicen que el éxito de Barack Obama en las elecciones presidenciales de 2008 se debió en gran medida al buen aprovechamiento (y pionero) que hizo de las redes sociales. Su ejemplo ha cundido, y ahora no hay político que se precie que no haya abierto su propio perfil en Facebook y Twitter. E incluso los hay que han realizado campañas publicitarias dentro de Facebook, para promocionar su perfil.

Obama acaba de reactivar su presencia social de cara a las elecciones de 2012, y comienza con ventaja: tiene ya 19 millones de seguidores en Facebook y 7’9 millones en Twitter. Como punto a destacar de su estrategia, Obama no aparece en el vídeo de la portada de su página, sino que ha dado voz a sus seguidores. La campaña de las anteriores elecciones corrió a cargo de la agencia estadounidense Blue State Digital (BSD), pero este año la responsable es WPP, agencia que ya trabajó para Tony Blair.

España no es Estados Unidos, donde los votantes contribuyen a financiar la campaña electoral con sus donaciones. Sería interesante fomentar la participación como hizo Obama, cuya estrategia se basó en la creación del interés ciudadano, para que sea éste quien empiece a moverse. Quizás si consiguen despertar nuestro interés, si implican a los ciudadanos y fomentan nuestra participación, podramos llegar a vivir algo parecido. No se trata de usar las redes como un nuevo medio de comunicación desde el que difundir sus mensajes: se trata de crear una comunidad virtual, de reforzar los vínculos con los ciudadanos, de incrementar el diálogo y la participación; de hacernos a todos partícipes de la campaña electoral.

Aquí ya estamos empezando a ver ejemplos de “elecciones en la red“. En las primarias socialistas en Madrid, por ejemplo, Tomás Gómez se impuso a Trinidad Jiménez en seguidores en Facebook, y finalmente se alzó con la victoria en las urnas. Ahora estamos asistiendo a una situación similar con la sucesión de ZP: Carme Chacón aventaja en seguidores sociales a Rubalcaba, aunque ninguno de los dos tiene cuentas oficiales ni en Twitter ni en Facebook. El tiempo dirá quién tiene más apoyos reales…

¿Estamos preparados en España para una campaña electoral 2.0? Según un informe sobre política y Redes sociales realizado por Intelligence Compass en agosto-septiembre de 2010, no estamos preparados. Según este estudio los políticos entrevistados aseguran que las redes sociales son positivas y es favorable estar presentes en ellas, y el 98% estarían dispuestos a abrirse un perfil como medio para llegar a los ciudadanos. Es decir, las consideran importantes, pero mantienen cierto escepticismo y distancia respecto a su efectividad.

De hecho ¿cuántas personas tienen a un político como “amigo” en Facebook? Cuando se hizo este estudio (fue en agosto-septiembre, y ya ha llovido en este ámbito…), sólo dos de cada diez encuestados tenían políticos entre sus amigos, y la mayoría de ellos aceptaron esa relación porque les conocen o son sus amigos, y no por afinidades políticas. De hecho, el 74% de ellos no quieren que se les vincule a ningún partido político.

Este año, además, las fuerzas online de los partidos políticos se enfrentan a un rival social más: la iniciativa “No les votes” está ganando adeptos en las principales redes sociales. Habrá que ver quién gana la batalla.

Pero ¿qué porcentaje de éxito deben a las redes sociales hoy en día? 

Un político de EEUU ha demandado a Facebook por “hacerle perder” las elecciones, ya que cerró su perfil durante la campaña electoral. Dice Facebook que Majed Moughni estaba haciendo un uso irregular de la red, y éste se defiende asegurando que sí hizo un uso lícito de la plataforma, que ya acumulaba 1.600 seguidores, y que aumentaba entre 20 y 100 nuevos seguidores cada día. “Facebook me sacó del mercado”, afirma Moughni.

Está claro, por lo tanto, que en estas elecciones los políticos quieren estar en las redes sociales. Otra cosa es que sepan aprovechar sus posibilidades, y que realmente sean capaces de conseguir el voto de sus seguidores.

Si yo fuera periodista, agregaría a todos los políticos en mis redes sociales para informarme puntualmente de sus actividades. Como ciudadana, no lo tengo tan claro.

eMe convierte tu salón en una Sala de conciertos

Acabo de descubrir eMe: Event Music Experience, que se presenta como “la sala de conciertos en Internet donde tú eres el protagonista“. eMe permite a sus seguidores elegir las canciones que van a sonar en los conciertos, chatear con los artistas durante la actuación, diseñar el concierto y, cómo no, compartir la experiencia con los amigos a través de las redes sociales.

La iniciativa cuenta ya con la participación de El Pescao, Nena Daconte, Angy y Melocos, y propone un espacio para que los internautas sugieran otros conciertos que les interesaría seguir en esta plataforma. Pero eMe es también comercio online, ya que vende el merchandising de los artistas sólo durante su concierto. Hoy, que actúa El Pescao, ofrecen tres productos:

eMe también quiere ser una plataforma de lanzamiento de nuevos grupos y artistas, ya que permiten enviar los vídeos para darse a conocer en esta plataforma.